El Viernes Santo, regresando al medio día de haber acompañado al Señor de los Milagros en la procesión rumbo a la Catedral de Lima, tuve la oportunidad de pasar por el Parque de las Leyendas, el cual, dicho sea de paso ahora está mejor en casi todos los aspectos. Me asombró ver la cantidad de gente que iba con su familia en ese día. Lo cual me hubiera causado gran deleite en un fin de semana común y silvestre más no en una fecha tan especial como es un Viernes Santo. Y no es que se trate de "chocar " con la libertad de culto y "sentir la religión a mi manera" o de " jugar a mostrarse santos y puros en esos días y los restantes actuar como diablitos sueltos" De lo que se trata es que perdemos la esencia y la oportunidad de hacer un alto en nuestras vidas y reflexionar con mas profundidad sobre el mensaje de Cristo.
En nuestra experiencia diaria con las niñas del Colegio, observamos indirectamente las repercusiones de los problemas familiares en su aprovechamiento y es que las "amenazas" a la unidad familiar y a la cohesión de sus miembros es un asunto que nos preocupa. Echamos en falta para la resolución positiva de estos casos, la falta de fe.
"La fe mueve montañas" Es cierto. Iniciamos nuestras vidas con actos de fe. Nuestra madre nos trajo al mundo con fe mas que con seguridad. Aunque no nos hayamos visto nacer de ella, tenemos fe en que ella es nuestra mamá, porque así nos lo ha dicho y lo creemos. Creer, confiar, tener la certeza o la convicción de algo o poner fe en alguien ya forma parte de nuestra existencia y es lo que nos sustenta cuando sufrimos embates en nuestras vidas. Es necesario entonces fortalecernos cada día mas y mas en la fe. Pero, la fe sin obras está muerta; por tanto unir la palabra a la acción y que haya coherencia entre lo que creo y lo que hago tambien es esencial. Bueno, son algunas reflexiones. Mucho que hablar, mucho que pensar, mucho que cambiar. Nueva semana, iniciando con la celebración de la resurrección de Cristo.
Que nos ayude para resucitar el hombre nuevo, la mujer nueva en nuestros corazones.
Bendiciones para todos
